California después de las elecciones de 2026: un nuevo gobernador, cambios en las leyes y un nuevo escenario frente a Trump

Fachada del Capitolio Estatal de California, ubicado en Sacramento, sede del poder legislativo estatal.
Capitolio Estatal de California, en Sacramento, donde se reúne la Legislatura estatal. Foto: Quintin Soloviev / Wikimedia Commons, CC BY 4.0.

La victoria de Xavier Becerra, el avance de los demócratas en el Congreso y las decisiones sobre vivienda e impuestos podrían transformar el futuro de California. Pero ¿qué significan realmente estos resultados para quienes viven en el estado?

CALIFORNIA, ESTADOS UNIDOS — 4 de noviembre de 2026.

California amaneció este miércoles con un nuevo gobernador electo, importantes decisiones sobre vivienda e impuestos y un escenario político nacional que podría cambiar su relación con el presidente Donald Trump.

El demócrata Xavier Becerra derrotó al republicano Steve Hilton en las elecciones del 3 de noviembre, convirtiéndose en el primer latino elegido gobernador de California en más de 150 años. Según los resultados preliminares publicados por Associated Press, Becerra obtuvo una amplia ventaja sobre su rival, aunque el recuento oficial de votos continúa.

Pero la elección fue mucho más que una disputa por la gubernatura.

Los californianos también votaron sobre medidas que afectan directamente a su vida cotidiana, desde la posibilidad de comprar una vivienda hasta la financiación de servicios públicos. Al mismo tiempo, los demócratas consiguieron recuperar el control de ambas cámaras del Congreso estadounidense, lo que podría complicar la agenda política de Trump durante los últimos dos años de su presidencia.

¿Significa esto que bajarán los precios de las viviendas? ¿Habrá cambios en los impuestos? ¿Estarán más protegidas las comunidades inmigrantes? ¿Y qué poder tendrá California para enfrentarse a Washington?

Las respuestas dependen de qué medidas aprobaron los ciudadanos y de cuáles siguen siendo promesas electorales.

Un nuevo gobernador, pero el mismo partido político

Becerra sucederá a Gavin Newsom, quien dejará el cargo tras completar dos mandatos consecutivos.

Aunque los californianos eligieron a un nuevo dirigente, el estado continuará bajo control demócrata.

Para comprender la importancia de esta continuidad, hay que observar las diferencias entre los dos candidatos.

Hilton, respaldado por Trump, centró su campaña en el elevado coste de vida. Prometió reducir impuestos, eliminar regulaciones y disminuir los precios de la gasolina y la electricidad.

Entre sus propuestas figuraba eliminar el impuesto estatal sobre la renta para personas y familias con ingresos inferiores a 150.000 dólares anuales.

Becerra defendió un enfoque diferente: utilizar las instituciones estatales para impulsar la construcción de viviendas, proteger los servicios sanitarios y combatir aumentos de precios que considera injustificados.

Según la guía electoral de KQED, ambos candidatos reconocieron las dificultades económicas de California, pero propusieron soluciones considerablemente distintas.

La victoria de Becerra indica que el electorado prefirió mantener la gubernatura en manos demócratas. Sin embargo, eso no significa necesariamente que todos los votantes estén satisfechos con la situación económica.

El nuevo gobernador heredará los mismos problemas que dominaron la campaña, especialmente la escasez de viviendas asequibles y el elevado coste de los servicios básicos.

Vivienda: una de las decisiones más importantes de la noche

Para muchas familias, comprar una vivienda en California se ha convertido en una meta cada vez más difícil de alcanzar.

Las elecciones dejaron dos resultados importantes que buscan abordar este problema.

Los votantes aprobaron la Proposición 1, que autoriza la emisión de 11.250 millones de dólares en bonos públicos para financiar programas de vivienda asequible, asistencia a compradores y préstamos destinados a veteranos.

De acuerdo con el análisis publicado por KQED, estos recursos podrían contribuir a financiar hasta 40.000 viviendas de alquiler y ayudar a aproximadamente 40.000 familias a comprar una casa durante la vigencia del programa.

También fue aprobada la Proposición 37, que autoriza un programa de financiación de 25.000 millones de dólares para ayudar a determinados compradores de ingresos medios con el pago inicial de una vivienda nueva.

La medida está dirigida a familias que cumplan requisitos específicos de ingresos y únicamente contempla viviendas de nueva construcción.

Los resultados de la Proposición 37 muestran que más del 60 % de los votantes que participaron en el recuento preliminar apoyaron la medida.

Pero hay una distinción importante: estas propuestas no significan que el gobierno vaya a regalar viviendas ni que los precios del mercado inmobiliario disminuirán automáticamente.

Los programas utilizarán mecanismos de financiación y préstamos, y su efecto dependerá de la disponibilidad de viviendas, los requisitos de acceso y la ejecución de los fondos.

Por su parte, Becerra prometió declarar la escasez de vivienda una emergencia estatal al asumir el cargo.

Su propuesta incluye acelerar proyectos que ya cuentan con autorizaciones, pero que permanecen paralizados por falta de financiación.

El éxito de estas medidas dependerá de que el estado consiga aumentar realmente la oferta de viviendas y de que los programas lleguen a las familias que necesitan ayuda.

¿Qué sucederá con los impuestos?

Los resultados también dejaron decisiones sobre cómo financiar servicios públicos.

La Proposición 3, respaldada por los votantes, busca convertir en permanentes determinadas tasas adicionales del impuesto sobre la renta que afectan a los contribuyentes con ingresos más elevados.

Estas tasas se habían aprobado anteriormente y estaban previstas para expirar en 2031.

La medida pretende mantener una fuente de ingresos destinada a financiar programas educativos y sanitarios.

Según la información electoral de KQED, los gravámenes afectan aproximadamente al 2 % de los contribuyentes con mayores ingresos del estado.

Esto no significa que todos los residentes de California pagarán más impuestos. La medida se concentra en determinados niveles elevados de renta.

En contraste, la Proposición 40, que proponía establecer un impuesto extraordinario sobre determinadas fortunas superiores a 1.000 millones de dólares, no obtuvo el respaldo necesario en los resultados preliminares.

La votación refleja que los electores no necesariamente apoyan todas las propuestas de aumento de impuestos, incluso cuando algunas están destinadas a financiar servicios públicos.

Para Becerra, el desafío será mantener esos servicios mientras California enfrenta presiones presupuestarias y posibles recortes de financiación federal.

Los votantes rechazaron nuevos requisitos de identificación electoral

Otro resultado destacado fue el rechazo a la Proposición 39.

La iniciativa buscaba exigir a los ciudadanos presentar una identificación gubernamental al votar presencialmente o proporcionar determinados datos de identificación al emitir su voto por correo.

Quienes defendían la propuesta argumentaban que ayudaría a fortalecer la confianza en los procesos electorales.

Sus opositores advertían que las nuevas exigencias podrían dificultar el acceso al voto para determinados sectores de la población.

Según los resultados publicados por KQED, cerca del 59 % de los votos contabilizados inicialmente rechazaron la medida.

Por tanto, California mantendrá las reglas generales actuales de identificación electoral, que incluyen controles durante el registro de votantes y mecanismos de verificación de firmas.

La decisión resulta particularmente significativa en un momento en el que las normas electorales y las acusaciones sobre la integridad del voto siguen ocupando un lugar importante en el debate político estadounidense.

¿Qué cambia con Trump y el nuevo Congreso?

Aunque las elecciones de California recibieron especial atención, uno de los acontecimientos políticos más importantes ocurrió a nivel nacional.

Los demócratas recuperaron el control de la Cámara de Representantes y del Senado, según los resultados reportados por Associated Press.

Para lectores de México, América Latina y España, es importante entender que el Congreso estadounidense tiene dos cámaras y que ambas participan en la aprobación de leyes federales.

El Senado también interviene en la confirmación de determinados nombramientos presidenciales, mientras que las dos cámaras ejercen funciones de supervisión sobre el gobierno.

A diferencia de las elecciones presidenciales, las elecciones de medio término no cambian al presidente. Trump continuará en el cargo.

Lo que sí cambia es el equilibrio de poder en Washington.

Con mayorías demócratas en ambas cámaras, el presidente tendrá que negociar con una oposición que podrá bloquear determinadas iniciativas legislativas, investigar decisiones de su administración y ejercer mayor control sobre cuestiones presupuestarias.

Para California, esto podría tener consecuencias en los conflictos que mantiene con Washington sobre inmigración, sanidad, medioambiente y financiación de programas públicos.

Sin embargo, el cambio de mayoría tampoco elimina las facultades ejecutivas del presidente ni garantiza que los demócratas puedan aprobar cualquier legislación que propongan.

¿Qué significa para las familias inmigrantes?

California alberga una de las comunidades de origen mexicano y latinoamericano más numerosas de Estados Unidos.

Por eso, las políticas migratorias son especialmente relevantes para numerosas familias que viven y trabajan en el estado.

Durante su etapa como fiscal general de California, Becerra participó en numerosos enfrentamientos judiciales con la primera administración de Trump.

Durante la campaña de 2026, prometió mantener esa posición frente a las políticas federales que considera perjudiciales para los residentes.

El republicano Hilton, por el contrario, defendía una relación más cercana con Washington y una mayor colaboración con el gobierno federal.

La victoria de Becerra mantiene una administración estatal dispuesta a cuestionar determinadas decisiones migratorias de Trump.

Pero ¿significa eso que los inmigrantes estarán automáticamente protegidos contra las deportaciones?

No.

Las leyes de inmigración son principalmente competencia del gobierno federal. Un gobernador no puede otorgar la ciudadanía, conceder permisos de residencia ni impedir por sí mismo todas las acciones de las autoridades migratorias federales.

California sí puede establecer normas sobre la participación de sus propias instituciones en determinadas actividades de cooperación migratoria, dentro de los límites establecidos por la legislación y los tribunales.

También puede presentar demandas judiciales contra decisiones federales.

Por tanto, el resultado electoral podría influir en la manera en que el gobierno estatal responde a las políticas migratorias, pero no supone una modificación automática del sistema de inmigración estadounidense.

¿Por qué importa esta elección en México, América Latina y España?

California no es únicamente el estado donde se encuentran Hollywood y Silicon Valley.

Es también uno de los principales centros económicos de Estados Unidos y mantiene importantes relaciones comerciales, tecnológicas y culturales con otros países.

México tiene una relación especialmente estrecha con California debido al comercio fronterizo, la agricultura, la industria y los vínculos familiares de millones de personas.

Las decisiones sobre transporte, energía, vivienda, empleo y regulaciones empresariales pueden afectar actividades económicas que cruzan la frontera.

Para España y otros países europeos, California también tiene importancia por su influencia en los sectores tecnológico, medioambiental y empresarial.

Pero existe otra razón por la que conviene prestar atención a estas elecciones: muestran cómo funciona la distribución del poder político en Estados Unidos.

A diferencia de un sistema en el que todas las decisiones importantes dependen directamente del gobierno central, los estados estadounidenses tienen amplias competencias propias.

Esto permite que California adopte ciertas políticas diferentes a las defendidas por la Casa Blanca.

Sin embargo, esa autonomía tiene límites constitucionales y no significa que el estado pueda ignorar las leyes federales.

Lo que viene ahora para California

Las elecciones del 3 de noviembre dejaron decisiones importantes, pero sus consecuencias no serán inmediatas.

Becerra asumirá la gubernatura en enero de 2027 y tendrá que convertir sus compromisos electorales en propuestas concretas.

La aprobación de medidas relacionadas con la vivienda y la financiación pública abrirá nuevos programas cuya eficacia todavía deberá evaluarse.

Mientras tanto, la llegada de mayorías demócratas al Congreso federal podría cambiar las negociaciones entre Washington y los gobiernos estatales.

La cuestión principal para los residentes de California será si estos resultados terminan reflejándose en su vida diaria.

¿Habrá más viviendas asequibles? ¿Se reducirá la presión económica sobre las familias? ¿Podrán mantenerse los servicios sanitarios? ¿Cómo responderá el gobierno estatal a nuevas medidas de inmigración impulsadas desde Washington?

Las elecciones han definido quién tendrá el poder de tomar algunas de esas decisiones, pero todavía no han resuelto los problemas.

California ha elegido mantener el liderazgo demócrata. El verdadero desafío comienza ahora: demostrar si las promesas electorales pueden convertirse en cambios concretos para millones de personas.

Nota editorial: Este artículo se elaboró con información disponible hasta el 4 de noviembre de 2026. Algunos resultados electorales siguen pendientes del escrutinio y la certificación oficial.